Ayer mientras Mr Right y yo empacábamos para volver al DF de Huatulco tuve un colapso, empecé a llorar y le dije que ya no quiero ser más su amante, que ya no quiero esto para mí...
Cuando empecé a salir con él no me importaba mucho que tuviera novio...Ahora después de casi un año de salir con él sinceramente no quiero compartirlo más, cuando te enamoras de una persona es evidente que no quieres que esté con nadie más, lo peor es que me da una rabia y siento una impotencia terrible por qué no me queda nada más que dejarlo pero, sinceramente, llegados hasta aqui dejarlo me dolería en el alma.
Sigo preguntandome cuál es el problema conmigo, que tiene su novio que yo no pueda darle? A veces me siento tan insignificante, como si de verdad no valiera la pena estar conmigo...
Cómo hago para controlar esto que siento? Qué tengo que dar a cambio para ser su novio, para ya no sentir estos celos? Por qué no puede ser mio, que tengo que mejorar para que valga la pena que deje a su novio?
Ya no puedo más
martes, 16 de noviembre de 2010
martes, 2 de noviembre de 2010
Carrito Rojo
lunes, 1 de noviembre de 2010
One Life Stand

Si hay algo en lo que todavía creo en esta vida (desafortunadamente hace algunos años dejé de creer en los Reyes Magos) es en el "Amor de tu vida". Nunca se han puesto a pensar que tal vez conocen a una persona y lo dejaron ir y al final se dan cuenta que tal vez esa persona que dejaron ir fue el amor de su vida, que tal si durante sus primeros 20's ( o incluso más jovenes) conocieron a alguien a quien dejaron ir...Cómo saber que esa persona de la que estás tan enamorado ahora no es el amor de tu vida? Porque personas podemos conocer más, algunos más otros menos, como sabes si esa persona no es con la que tienes estar?
Que tal si el destino las pone en nuestra vida por alguna razón? Cómo nos daríamos cuenta que en vez de apretar los dientes para no decir nada al verlo partir tenemos que pedirle que se quede con nosotros? Importaría que esa persona fuera tu primer amor? Haría alguna diferencia quedarte con él desde el principio en vez de conocer más gente?
Nunca han tenido miedo de no volver a sentir lo que una persona les provocó? Cómo saber que tienes que pedirle a esa persona que pase el resto de sus días contigo?
Será que soy demasiado joven y por eso sigo creyendo en la idea de tener un solo amor de tu vida? Cuando crezca me daré cuenta que eso sólo pasa en las peliculas? Ojalá que nó...Si dejará de creer en el amor qué me quedaría?
sábado, 30 de octubre de 2010
miércoles, 27 de octubre de 2010
Codornices en Petalos de Rosa
Ahora que mi ciudad favorita en el mundo ha hecho que yo me vuelva un hervidero de celos todo el dia...No había querido escribir de esto, pero Mr. Right va a Rio con su novio en Navidad.
Mientras sé que en Navidad van a dormir juntos y me muero de los celos tan sólo de pensar que va a ser a él al que abrace en las noches busco algo a lo que aferrarme para no desaprovechar el tiempo que nos queda juntos en México.
Cuando Mr. Right cumplió un año viviendo en Mexico nuestra separación estaba en su momento más separado (ja!), aún así no creí que fuera bueno que pasara ese día solo, le propuse cenar juntos, claro que no le conté mi intención de preparar la casi alquimica receta de Como agua para chocolate: Codornices en pétalos de rosa.
Decidí preparar esta receta porque en algún momento cuándo acababa de conocer a Mr. Right comentamos preparar juntos esta receta y como ese día nunca llegó y yo no tenía la certeza de regresar con él, quise prepararla también para mí, para no quedarme con las ganas de cocinar las codornices para él.
Creo que nunca en mi vida había preparado algo con tanta dedicación y cariño con alguien, desde temprano fui al mercado (no al super) a comprar los ingredientes y le pedí a mi mamá su molcajete.
Libro en mano, para seguir al pie de la letra todos los pasos, machacaba los petalos con el anís y las castañas trataba de canalizar todo lo que sentía por él, quería que en cada bocado probara el cariño que le tengo...Así que ya se imaginarán lo histérico que me puse cuando noté que la salsa no sabía tan buena como Laura Esquivel nos la pintaba en su libro. Al final eso se resolvió, sólo era una cuestión de cambiar las proporciones de los ingredientes, yo estaba sorprendido...hacia tanto que no me metía a la cocina para preparar algo más complicado que un huevo revuelto, al final asé las codornices y las bañe en la salsa.
Mientras las ponía en el refractario intenté que en la salsa se mezclaran palabras de amor hacia él y mantuve las lagrimas y los recuerdos de malos momentos a raya, no fuera a ser que las codornices que con tanto esfuerzo había preparado tuvieran mal sabor a causa de esto.
Tomé un taxi a su casa como tantas otras veces y cuando llegué le pedí que cerrara los ojos, cuando los abrió vio lo que le había preparado y me abrazó, fuerte, tanto como la noche que lo conocí, como si otra vez quisiera ser uno conmigo.
Una vez más sentí que mi lugar era ahí con él, sin importar el tiempo que nos quedara, sin importar que tuviera tanto tiempo sin decirme te amo, creo que en el fondo él también lo siente.
Después del primer bocado pude relajarme, a el le había gustado y estaba emocionado de imaginarme en la cocina toda la mañana preparando eso, yo estaba emocionado pensando que lo había hecho feliz la noche de su primer aniversario en México.

Recuerdo todo esto no para vivir de tiempos pasados, si no para tener algo de que agarrarme en los tiempos que corren, para no soltarme de su mano, para poder detener las lagrimas que estos ultimos días han estado prestas para escaparse hasta en la escuela, para distraerme de la idea de que soy el amante, recuerdo esto con la esperanza de días mejores en los que nuevamente nos encontremos en la cima de la montaña rusa, no hasta el fondo pensando en abandonar.
Mientras sé que en Navidad van a dormir juntos y me muero de los celos tan sólo de pensar que va a ser a él al que abrace en las noches busco algo a lo que aferrarme para no desaprovechar el tiempo que nos queda juntos en México.
Cuando Mr. Right cumplió un año viviendo en Mexico nuestra separación estaba en su momento más separado (ja!), aún así no creí que fuera bueno que pasara ese día solo, le propuse cenar juntos, claro que no le conté mi intención de preparar la casi alquimica receta de Como agua para chocolate: Codornices en pétalos de rosa.
Decidí preparar esta receta porque en algún momento cuándo acababa de conocer a Mr. Right comentamos preparar juntos esta receta y como ese día nunca llegó y yo no tenía la certeza de regresar con él, quise prepararla también para mí, para no quedarme con las ganas de cocinar las codornices para él.Creo que nunca en mi vida había preparado algo con tanta dedicación y cariño con alguien, desde temprano fui al mercado (no al super) a comprar los ingredientes y le pedí a mi mamá su molcajete.
Libro en mano, para seguir al pie de la letra todos los pasos, machacaba los petalos con el anís y las castañas trataba de canalizar todo lo que sentía por él, quería que en cada bocado probara el cariño que le tengo...Así que ya se imaginarán lo histérico que me puse cuando noté que la salsa no sabía tan buena como Laura Esquivel nos la pintaba en su libro. Al final eso se resolvió, sólo era una cuestión de cambiar las proporciones de los ingredientes, yo estaba sorprendido...hacia tanto que no me metía a la cocina para preparar algo más complicado que un huevo revuelto, al final asé las codornices y las bañe en la salsa.Mientras las ponía en el refractario intenté que en la salsa se mezclaran palabras de amor hacia él y mantuve las lagrimas y los recuerdos de malos momentos a raya, no fuera a ser que las codornices que con tanto esfuerzo había preparado tuvieran mal sabor a causa de esto.
Tomé un taxi a su casa como tantas otras veces y cuando llegué le pedí que cerrara los ojos, cuando los abrió vio lo que le había preparado y me abrazó, fuerte, tanto como la noche que lo conocí, como si otra vez quisiera ser uno conmigo.
Una vez más sentí que mi lugar era ahí con él, sin importar el tiempo que nos quedara, sin importar que tuviera tanto tiempo sin decirme te amo, creo que en el fondo él también lo siente.
Después del primer bocado pude relajarme, a el le había gustado y estaba emocionado de imaginarme en la cocina toda la mañana preparando eso, yo estaba emocionado pensando que lo había hecho feliz la noche de su primer aniversario en México.

Recuerdo todo esto no para vivir de tiempos pasados, si no para tener algo de que agarrarme en los tiempos que corren, para no soltarme de su mano, para poder detener las lagrimas que estos ultimos días han estado prestas para escaparse hasta en la escuela, para distraerme de la idea de que soy el amante, recuerdo esto con la esperanza de días mejores en los que nuevamente nos encontremos en la cima de la montaña rusa, no hasta el fondo pensando en abandonar.
sábado, 16 de octubre de 2010
viernes, 15 de octubre de 2010
La pequeña edad de hielo...

Y si es estar por estar
Mejor lo dejamos ya
Después de tanto desde habrá que reconocer
que el sol no va a calentar la indiferencia total
La nieve del corazón
Cuántas veces no han sentido que atraviesan por una edad de hielo con su pareja? O es que ya se pasó la emoción de una relación con Mr. Right y ahora que las cosas se han enfriado me toma de sorpresa?Mejor lo dejamos ya
Después de tanto desde habrá que reconocer
que el sol no va a calentar la indiferencia total
La nieve del corazón
En su último disco, Fangoria ( Que el nuevo sale hasta octubre 26!!) tiene una canción llamada La pequeña edad de hielo y como ya saben que soy muy musical esta canción me estuvo rondando hoy mientras pensaba: Bueno y por qué seguimos juntos después de todo? Acaso es sólo estar por estar? Mr. Right me dijo que no tiene problema en estar sólo y que no me subestime creyendo que solo está conmigo por tener compañía, yo le quiero creer...Es mejor ese panorama que el que yo solito me pinto.
Pero bueno que se hace en estos casos? Será que la rutina ya nos alcanzó? Son los problemas "No eres tú, tampoco soy yo; son las circunstancias"?? Como dice Alaska: Se impuso la tristeza...No hay resentimiento, un calentamiento global de efecto invernadero fundirá el recelo, ocasión para dialogar.
Tal vez de eso se trata, de hablarlo de decir como nos sentimos y ver si realmente queremos seguir adelante, por que el final lo conocemos el y yo, los dos sabemos que no nos vamos a quedar juntos (él porque dice que es lo correcto, yo porque sé que no lo puedo obligar a quedarse conmigo)
Si no es estar por estar
Habrá que descongelar
Cambiar el desinterés
Distorsionar la altivez
En esta era glacial
Todas las eras de hielo terminan pasando, pues como diría mi madre: No hay mal que dure 100 años ni cuerpo que lo aguante...Así que espero que eventualmente nos demos cuenta si no es estar por estar solamente, pues yo ya quiero que todo vuelva a ser como antes, quiero volver a sentir su mirada quemandome la piel, como un buñuelo que entra en contacto con el aceite caliente.Habrá que descongelar
Cambiar el desinterés
Distorsionar la altivez
En esta era glacial
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